Esta Navidad decidimos cambiar los ágapes, comidas familiares y cotillones de garrafón y matasuegras por un viaje. Y pensamos, ¿qué mejor que pasar estas fechas en Israel, la “Tierra Santa”, la cuna de la religión cristiana? Otro de los factores era también el estar en temporada baja, lo que significaba un vuelo más barato, menos turistas y menos calor.

alquiler-de-coches-israel-01

Israel es un pequeño y alargado país de Oriente Próximo encajonado entre Líbano, Siria, Jordania, Cisjordania y Egipto. Y precisamente debido a su reducido tamaño (aproximadamente el equivalente a la Comunidad Valenciana) alquilar un coche en Israel nos pareció la mejor forma de poder visitar lo máximo posible en el menor tiempo.

Tras pasar una “entrañable” Nochebuena de puente aéreo entre Madrid y Barcelona llegamos al aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv el día 25 a las 5:00 am (4:00 am hora española). Con mucho sueño y relativa prisa, ya que a las 10:30 habíamos quedado con un guía en Jerusalén, nos dirigimos a por el coche de alquiler de Sixt. El coche era un Hyundai i20 automático, bonito y cómodo, prestado por Sixt / Shlomo en Isreal.

Jerusalén

Para el viaje contábamos con el inestimable apoyo de un GPS en el móvil pero la verdad es que para llegar a Jerusalén apenas fue necesario ya que la autovía era muy buena y las señalizaciones claras y por suerte traducidas a nuestro alfabeto. Apenas cuarenta minutos de trayecto. Lo de encontrar el hotel ya fue otra historia. Lo primero es que los nombres de las calles en el GPS difieren muchas veces del nombre real. Y lo segundo es el tráfico. A ver, hay cuatro cosas a destacar sobre él: conducen desesperadamente lento, en los cruces y rotondas rige la ley del más fuerte, los intermitentes brillan por su ausencia y en contraposición el uso del claxon es tan abusivo que casi parece que lo usen como el sistema de sonar de los murciélagos. Tras media hora dando vueltas por la ciudad llegué a la conclusión de que el claxon es al tráfico israelí lo que la tortilla de patatas al vermú español.

Masada y Mar Muerto

alquiler-de-coches-israel-02Tras un par de días descubriendo los encantos de Jerusalén, una urbe absolutamente apasionante (merece la pena pasar dos días recorriendo a fondo la ciudad vieja), decidimos visitar los restos de la antigua Masada, una ciudad erigida por Herodes sobre un monte de 400 metros en pleno desierto del Néguev que supuso el último bastión frente a la invasión romana. Una visita ineludible y también un precioso trayecto en coche por la carretera que bordea el Mar Muerto con las cordilleras jordanas como telón de fondo. Por supuesto, antes de volver y ya que estábamos a 25 grados en pleno diciembre no dudamos en bañarnos (bueno, más bien flotar) en las ultra salinas aguas del susodicho Mar Muerto.

Belén

alquiler-de-coches-israel-03Unos días después, y también con Jerusalén como punto de partida pusimos rumbo a Belén. Y es que ¿cómo no visitar Belén en Navidad? Sería como ir a Disneyland y no hacerse una foto con Mickey… El tema es que Belén, aunque esté a apenas 10 kilómetros de Jerusalén (sí, los más deportistas pueden plantearse ir corriendo), no deja de ser Palestina y actualmente Israel y Palestina continúan en estado de conflicto. En cuanto al alquiler de coches es muy importante tener en cuenta que muchas compañías en Israel especifican en el contrato la prohibición de entrar en territorio palestino. En nuestro caso no era así, pero tras hablar con algunos israelíes nos decantamos por la opción de dejar el coche aparcado a las puertas del checkpoint y desde allí tomar un taxi hasta el centro de Belén, por eso de que más vale prevenir que curar.
De momento Sixt tampoco permita entrar a Palestina en coche de alquiler! (03.04.2014)

Pero primero íbamos a tener que pasar una prueba no esperada: el Sabbat (léase con música dramática de fondo), que impide a los judíos hacer básicamente cualquier cosa en sábado salvo pasear o quedarse en casa. Sí, sabíamos antes de venir que era el día de descanso de los judíos, pero con lo que no contábamos era con los ultra-ortodoxos, una rama radical del judaísmo que se ha extendido en el país y que a menudo exige que todo el mundo acate, le gusten o no, sus cuanto menos cuestionables ideas. Y en Sabbat pues se les va un poco la mano y entre otras cosas cierran carreteras y cosas así. En nuestro caso nos encontramos con que la salida de Jerusalén que indicaba el GPS para ir a Belén estaba vallada, así que tuvimos que buscar otra ruta entre hordas de ultra-ortodoxos mirándonos mal por estar conduciendo. Incluso un niño estuvo un rato persiguiendo nuestro coche de alquiler mientras gritaba indignado: “¡Sabbat!”.

En fin, que el GPS se volvió loco (concretamente Bárbara, que es el nombre de la voz que nos guiaba) pero acabamos dando con la salida de la ciudad y llegando al muro de Cisjordania sanos y salvos. Eso sí, las imágenes de aquella especie de The walking dead versión ultra-ortodoxa que acabábamos de vivir todavía nos rondaban la cabeza.

Una vez en el muro dejamos el coche aparcado en un parking que más bien parecía un vertedero y un tipo nos ofreció sus servicios. 100 ILS (unos 20 euros) por llevarnos en taxi hasta el centro de Belén atravesando el control. Teniendo en cuenta que Belén es pequeño y empieza justo detrás del muro parecía un precio elevado pero no hubo manera de regatear y accedimos.

Nada más entrar nos llamó la atención la cantidad de matrículas israelíes que nos cruzamos ya que según nos habían dicho no era lo más seguro. Tras hablar con el encargado del hostal donde nos alojamos nos quedaron claras dos cosas: los coches con matrícula israelí no corrían peligro y sí, nos habían timado con el taxi ya que el trayecto del checkpoint al centro no cuesta más de 20 ILS. Así que esa misma tarde volvimos a por nuestro coche de alquiler y lo metimos en Palestina sin mayor problema.

Jericó

Nuestro viaje por Palestina siguió por la ciudad de Jericó, el núcleo continuamente habitado más antiguo del mundo (al que por la calidad de las carreteras es más fácil acceder desde Jerusalén que desde Palestina) y desde allí pusimos rumbo a Eilat, ciudad situada al Sur de Israel en las orillas del Mar Rojo y al parecer enclave ideal para el submarinismo y el snorkel.

alquiler-de-coches-israel-04

Desde Jericó, y de nuevo bajando de norte a sur por la carretera del Mar Muerto las señales indicaban 290 kilómetros. Pens锓dos horas y media fácil”. Pues no. Otro tema importante si se visita Israel en esta época es que entre las 16:30 – 17:00 se hace de noche así que hay que exprimir bien las horas de sol, y resulta que se nos hizo de noche y la carretera a Eilat resultó ser una serpenteante y mal iluminada nacional de montaña. Ahí me acordé de un anciano que días antes en Jerusalén me había insistido en que el trayecto en coche a Eilat era de unas seis horas. No le creí, pero resultó que tenía razón.

Haifa

Llegados a este punto decidimos variar drásticamente el calendario viajero y dirigirnos a Haifa, situada en la costa mediterránea, una media hora al norte de Tel Aviv. Era 31 de diciembre y convenía encontrar algún sitio donde poder ir más tarde a celebrar la Nochevieja. No iba a ser complicado ya que Haifa cuenta con una importante colonia alemana y a diferencia de otras ciudades, el cristianismo está muy presente. Así que encontramos una fiesta de entrada libre y dimos la bienvenida a 2013 entre música y vino caliente.

alquiler-de-coches-israel-05

Al día siguiente, tras darnos el capricho de una comida de año nuevo en un restaurante judío que nos habían recomendado (el beef pastrami estaba delicioso), continuábamos nuestro viaje rumbo al norte sin dejar el mediterráneo. Pero al llegar al coche descubrimos que en el fervor de la Nochevieja alguien nos había pintado el coche con spray blanco. Menos mal que resultó ser spray navideño y pudimos limpiarlo fácilmente en una gasolinera.

Acre

Nos pusimos en marcha, y tras un trayecto agradable y soleado junto a la costa de unos 20 kilómetros llegamos a Acre (o Akko), localidad pesquera Patrimonio de la Humanidad con un casco antiguo por el que perderse entre sus callejones, recovecos y puestos de hummus (dicen que tiene el mejor de Israel y lo crean o no, allí lo toman para desayunar).

El viaje iba tocando a su fin y decidimos quedarnos dos noches allí para descansar, disfrutar de la tranquilidad de una ciudad menos bulliciosa que las anteriores, hacer fotos y aprender también sobre la fascinante historia de Akko, antigua puerta de entrada marítima a Oriente Próximo y famosa por las múltiples culturas que la habitaron y sobre todo por repeler a las tropas napoleónicas allá por 1799.

alquiler-de-coches-israel-06

Jaffa

alquiler-de-coches-israel-07Con las pilas cargadas y tras una fugaz, y algo decepcionante, visita a Nazaret, tocaba volver nuestros pasos hacia el Sur, hasta la localidad Jaffa, que en los años cincuenta dejó de ser ciudad independiente para pasar a formar parte de Tel Aviv.

Si Acre era un núcleo auténticamente pesquero a Jaffa enseguida se le nota el influjo de la moderna Tel Aviv ya que uno comienza a ver menos pañuelos en la cabeza y más gafas de sol tamaño parabrisas. Imprescindible visitar su diminuta ciudad vieja, actualmente reformada y llena de galerías de arte, su puerto y sobre todo su ecléctico mercadillo de pulgas que por la noche se recoge para poblarse de terrazas de aire bohemio.

Tel Aviv

alquiler-de-coches-israel-08Al día siguiente teníamos que devolver el coche de alquile en Tel Aviv, cerrando así el viaje donde lo comenzamos diez días atrás. Eso sí, es importante acordarse de devolver el coche de alquiler con el depósito lleno tal y como ha sido entregado. Lo de entregarlo limpio, ejem, no es obligatorio.

Y así, a pie dedicamos nuestros dos últimos días a la capital administrativa de Israel, conocida también como “La ciudad blanca“. Con una población de algo más de 400.000 habitantes es la segunda más grande del país después de Jerusalén y destaca por tener una religiosidad más digamos, laxa y por la peculiaridad de tener la mayor concentración de edificios Bauhaus del mundo.

El destino quiso que la última noche la “Tierra Santa” nos despidiese con una tremenda tormenta, que por supuesto no logró cambar el buen sabor de boca con el que nos despedimos de un agotador viaje por este fascinante y milenario rincón del Medio Oriente.

Escrito por: Yurka Griemsmann / http://www.misviajesporahi.es

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (8 votes cast)
Conducir por Israel en coche de alquiler en 12 días, 5.0 out of 5 based on 8 ratings

Términos de búsqueda: