Coches en carretera

Por fin se acercan esas merecidas vacaciones que llevábamos tiempo esperando. Ya lo tenemos todo decidido: el destino, qué equipaje llevaremos, qué ruta tomaremos y en qué lugares podremos parar a descansar. Pero, ¿estamos seguros de que nuestro vehículo está a punto para iniciar nuestro viaje? Antes de emprender la marcha, y por nuestra propia seguridad, debemos hacer un chequeo al coche para cerciorarnos de que todo está a punto.

En primer lugar, y junto a otros aspectos, debemos atender al llamado “triángulo de seguridad”, comprendido por los amortiguadores, los frenos y los neumáticos. En el caso de los amortiguadores, suelen revisarse a los 30.000 o 50.000 kilómetros y, normalmente, se cambian tras unos 50.000 o 60.000 kilómetros. Unos amortiguadores en mal estado causan inestabilidad en el coche (principalmente, al frenar y en las curvas) y pueden ocasionar desgastes irregulares en los neumáticos. En el caso de los frenos, no sólo bastará con comprobar los niveles del líquido, sino también el estado de las pastillas, las zapatas y los discos. Tampoco debemos dejar pasar por alto los neumáticos, uno de los aspectos más importantes del vehículo para circular de manera segura, ya que constituyen el único punto de contacto del vehículo con la calzada. Por ello, habrá que comprobar su desgaste y medir la presión en frío, que ha de estar en los niveles indicados por el fabricante, lo que mantendrá una temperatura óptima y el correcto uso del combustible.

Del mismo modo, es primordial comprobar los niveles de aceite, agua, limpiaparabrisas y de dirección asistida, que no deben estar por debajo del mínimo pero tampoco llegar al máximo. Incluso, y ahora que las temperaturas están en ascenso, no está de más cargar el aire acondicionado en caso de que sea necesario. Y, por último, verificar el alineado de las luces de los faros, supervisar el correcto funcionamiento de todas las luces y asegurarnos de que se lleva un juego de recambio.

Como, a pesar de todos nuestros chequeos, puede surgir cualquier imprevisto, no debemos olvidarnos en casa ciertos elementos de seguridad, como los chalecos reflectantes, los triángulos de seguridad, la rueda de repuesto y el gato y la llave. Y, por supuesto, la documentación del vehículo y la ITV pasada.

Otro de los aspectos a los que debemos atender y en Sixt queremos hacer hincapié aunque en muchas ocasiones no se presta la atención que merece, es cómo distribuir el equipaje. Toda la familia viaja con su propia maleta y, a veces, no es fácil encajarlas todas en el maletero. Para realizar una buena distribución, se pueden seguir una serie de consejos: colocar la carga de manera compensada para no afectar a la estabilidad del vehículo; colocar los bultos más pesados debajo y encima los más ligeros; sujetar el equipaje con redes si creemos que puede moverse de un lado hacia otro; no colocar nada en la bandeja trasera, pues puede dificultar la visión del conductor, así como salir disparado ante un frenazo inesperado; y si necesitamos colocar algo en la baca del coche, hacer uso de los cofres, pues son los más seguros al ir cerrados herméticamente. Hemos de ser conscientes de que un coche cargado no circula igual que el que va sin equipaje: pierde potencia, la distancia de frenado se alarga y, seguramente, necesitaremos cambiar la posición de las luces.

Una vez todo listo, solo queda disfrutar de la carretera. ¡Buen viaje!

 

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)
Consejos para preparar un viaje en coche, 5.0 out of 5 based on 1 rating

Términos de búsqueda: