¡Hola festivaleros!

Hoy me pongo a los teclados para contaros como fue mi primera experiencia como colaboradora de Trivago, Ticketea y Sixt en mi primer #Festivalideal.

Mi aventura festivalera empezaba hace unas semanas en el Ojeando, un festival de pequeño formato celebrado en el pueblo de Ojén (Málaga), donde edición tras edición se congregan muchas de las mejores bandas de nuestro país.

Ojeando #Festivalideal

Tras pasar por las oficinas de Sixt, el pasado viernes  4 de julio emprendíamos nuestra andadura malagueña a lomos de nuestro pequeño corcel: un Volkswagen polo blanco prácticamente a estrenar. ¿Qué decir de la experiencia? ¡Todo un lujo! En primer lugar, el trato en la oficina fue tan bueno que poco más y acabamos secuestrando a la muchacha que nos atendió para llevárnosla con nosotras de #festivalideal. En segundo lugar, las risas que nos echamos al ver las pegatinas de nuestro coche no tienen precio. Que digo yo, que ya puestos, podrían haberle añadido una con el hashtag de #festivalideal ¿no? 😉 Y por último, conducir un coche así es un lujazo, sobre todo, cuando, además, incluye un depósito de gasolina lleno con el que moverte por la ciudad.

Ojeando #Festivalideal

Nuestra segunda parada, ya en Marbella, fue en el Hotel Fuerte Miramar, un hotelazo de 4* situado en primera línea de mar con todos los servicios que uno pueda imaginar (restaurante, piscina, spa…). ¡Os recomiendo 100% la experiencia! Y es que en este hotel no falta detalle. Las habitaciones son muy amplias y soleadas, tienen su propio rinconcito en el que sentarte a leer o tomar un café, televisión, minibar…

Ojeando #Festivalideal

Una vez reconocido el terreno y ya instaladas y aseadas llegaba la hora de poner rumbo a Ojén para disfrutar de la primera jornada del Ojeando Festival. La primera sorpresa nada más llegar a Ojén fue encontrarnos allí con @selujo92, otro de los ganadores del #festivalideal. Después de presentarnos, hacernos la foto de rigor y compartir nervios y emociones por la gran responsabilidad que supone ser un/a #festivalero/aIdeal tocaba recoger nuestras pulseras y poner rumbo al recinto para disfrutar de una noche llena de buena música.

Ojeando #Festivalideal

La noche arrancaba de la mano de Ruidoblanco. Con un público todavía escaso, los catalanes fueron desgranando los temas que componen su primer trabajo “Midiendo el tiempo con canciones”, y su último EP “El hombre que habita el mundo”. Sus letras de amor y desamor, consiguieron volverme a hacer sentir un nudo en la garganta y el vello de punta. Los siguientes en actuaron fueron Delafé y Las Flores Azules que con su pop bailable pusieron patas arriba el escenario patio animando a bailar incluso a los más tímidos. Izal tampoco se quedaron atrás, y es que lo de estos chicos se está convirtiendo en un fenómeno sin precedentes. Allá donde van arrasan, y en Ojén no iba a ser menos.

Ojeando #Festivalideal

Con Sidonie llegaron las primeras retiradas. El público empezaba a abandonar el recinto del festival y tras su actuación, el número de festivaleros había disminuido considerablemente. Aún así, los que aguantamos pudimos disfrutar de canciones como “Fascinado” o “Costa Azul” recordando con nostalgia aquellos tiempos mejores de la banda. Y llegaba el plato fuerte la noche: The Right Ons. Aunque el público no les hacía justicia en cuanto a número sí que lo hizo en actitud. Y es que resistirse al “Volcán” de estos chicos es prácticamente imposible. Su energía sobre el escenario denota años de experiencia sobre las tablas. Saben cómo meterse al público en el bolsillo y no dudan en hacerlo desde el primer minuto. Fans y nuevos descubridores se agolpaban en las primeras filas para dejarse contagiar por el #rightonstyle. Estoy segura de que estos chicos salieron del Ojeando con una buena ristra de nuevos seguidores.

Ojeando #Festivalideal

 

Entrada ya la madrugada, a algunos valientes todavía nos quedaban fuerzas para bailar. Así que no dudamos en lanzarnos a la pista a las órdenes de Ley DJ antes de retirarnos de nuevo al cobijo de nuestra cama en el Hotel Fuerte Miramar y dejarnos llevar por un sueño reparador.

El sol que entraba por la ventana nos despertó el sábado con las fuerzas renovadas. Después de darnos un homenaje en el desayuno (lo siento, estábamos tan hambrientas que no tuvimos tiempo de fotografiarlo) nada más recomendable que un chapuzón en la magnífica piscina del hotel. Tras vaguear todo el día (sí, es lo que hicimos) y cargarnos bien de cafeína llegaba la hora de volver a Ojén para disfrutar de otra jornada llena de buena música.

Ojeando #Festivalideal

La noche arrancaba para nosotras con el directo de Fangoria. El dúo formado por Alaska y Nacho Canut hizo gala de su espectáculo lleno de plumas, brillos y los grandes hits de toda la vida contagiándonos de esos ritmos pop ochenteros y desenfadados que tanto les caracterizan. Los siguientes en subirse al escenario patio fueron Grises, que últimamente no dejan de cosechar éxitos allá por donde pasan.

Ojeando #Festivalideal

De nuevo otros catalanes se subían al escenario. En este caso, Mendetz que, lejos de lo que nos tienen acostumbrados, en esta ocasión no estuvieron demasiado acertados. Entre el sonido que no terminó de acompañarlos y las melodías desacompasadas, el resultado fue un concierto algo descafeinado que nos dejó con un regusto amargo. Suerte, que el Ojeando aún guardaba un as en la manga: Buffetlibre. Aunque en esta ocasión sólo uno de los DJ’s acudió a la cita la fiesta no se vio aguada por la falta del otro. Temazo tras temazo se nos hacía de día.

Ojeando #Festivalideal

 

Llegaba la hora de despedirse del resto de festivaleros, de despedirnos del Ojeando (hasta el años que viene, ¡porque volveremos!) de dormir por última vez en el Hotel Fuerte Miramar, de dejar Málaga y volver a casa…

Ojeando #Festivalideal

¡Gracias Trivago, Ticketea y Sixt por este primer #festivalideal, no podía haber ido mejor!

Escrito por: Alba Erra.

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