“Queridos Reyes Magos Indies (aka Ticketea, Trivago y Sixt): sé que es un poco pronto para mandar esta carta, pero si me estáis escuchando, que sepáis que el año que viene quiero volver al 101 Sun Festival”.

Todo festival cuya crónica empieza con una carta de amor así tiene muchas papeletas de contar con mi presencia el año que viene, y eso que el 101 es el primer año que se celebra (el primero de muchos, espero).  Para ser sincera, a principio de verano no entraba en mis planes asistir, pero cuando Trivago, Ticketea y Sixt nos lo ofrecieron en bandeja de plata, la velocidad a la que dije que sí superó a la de la luz (físicos, chupaos esa).

101 Sun Festival

El pasado 11 de Julio comenzaba la andadura “festivaleraideal” del Colectivo con un madrugón. Málaga nos esperaba, ¡y no íbamos a hacernos de rogar! Nuestras caras de ilusión eran mucho más grandes que nuestras maletas, y cuando llegamos al Barceló Málaga que nos habían REGALADO (así, con mayúsculas), una sonrisa enorme apareció: HOLA, QUE TAL, HABÍA UN TOBOGÁN PARA BAJAR A RECEPCIÓN. Sí, nos tiramos unas cuantas veces por el tobogán antes de subir a la habitación, no pudimos remediarlo. Cuando por fin subimos a nuestro cuarto, aún nos gustó más el hotel: PEDAZO de habitación con PEDAZO de cama. Os dejamos una foto para que os hagáis a la idea (y para que os muráis también un poco de envidia, porqué no).

Hotel Barceló Málaga

Pero como, por mucho que nos doliese, no podíamos trasladar el festival al hotel, salimos del mismo camino del Estadio de Atletismo de Málaga, no sin antes volver a repetir el ritual del tobogán. El primer día de festival era muy pero que muy apetecible, con Franz Ferdinand como clarísimo plato principal de la noche. Pero empecemos por el principio.

Tras encontrarnos con unos cuantos amigos, entramos al recinto. La disposición de los dos escenarios en el estadio era magnífica, favoreciendo poder disfrutar de todos los conciertos prácticamente sin moverse del sitio elegido y sin pausas ni solapaciones entre actuaciones. El césped te animaba a sentarte y a guardar fuerzas para lo que estaba por venir, y es que ¡la noche era joven!

101 Sun Festival

Nuestro 101 musical comenzó con los valencianos Polock, banda de la que me declaro fan desde hace bastante tiempo y que venían a darlo todo con su nuevo disco Rising Up, no sin olvidar los clásicos de su primer disco que nos hicieron empezar a perder la voz. Mientras intentábamos sanar nuestra garganta con unas cuantas “bebidas mágicas”, Triángulo de Amor Bizarro empezaba a hacer las delicias de su público y terminaron de encender el ambiente. Nosotras ya estábamos haciendo sitio en primera fila para la siguiente actuación: llegaba el turno de L.A. y, tal y como dije en la previa, Lucía me había pedido muchas fotos de este grupo, y yo no podía defraudarla.

Luis Alberto y sus chicos salían al escenario bajo una sonora ovación. El grupo mallorquín se ha ganado una gran legión de fans allá por donde va, y Málaga no iba a ser menos. Canciones muy coreadas y vitoreadas, saltos en cada cambio de ritmo y gargantas que empezaban a decir adiós fueron la tónica de un concierto que nos dejó a todos con ganas de más.

L.A. en el 101 Sun Festival

Tras L.A. nos fuimos a recargar fuerzas, aún quedaba mucha noche y cenar algo se hacía cada vez más necesario. Las largas colas hicieron que viéramos de lejos a los Lori Meyers (que sí, contaron con Anni B Sweet de nuevo, tal y como adelantábamos en la previa) y a los londinenses Spector. A pesar de eso, la genial situación de los escenarios hizo que aunque ver, viésemos poco, la acústica fuese genial y pudimos disfrutar como si de primera fila se tratase. Tras cenar tocaba coger sitio en el escenario principal, y es el que MOMENTO del día se acercaba.

Cuando Franz Ferdinand salió al escenario “se cayó el estadio”, como dirían los entendidos del fútbol. Con un set-list preparado para ser coreado sin descanso, el clímax llegó en “Take me out”, en la que perdimos las formas, las maneras y las ganas de volver a saltar más en toda la noche. Personalmente, era la primera vez que los veía en directo, y salí de ahí con ganas de más, de muchísimo más. Sin duda, un concierto a repetir lo más pronto posible. Adjunto documento gráfico en el que se puede observar mi cara durante el concierto.

101 Sun Festival en Málaga

Nuestro primer día de festival terminaba a cargo de Havalina, que con su rock sin tapujos hicieron disfrutar a todos los seguidores que aún se agolpaban en las primeras filas del escenario. Mi canción favorita de este grupo es su ya himno “Incursiones”, y tras escucharla en directo me reafirmo en esa idea.

Nuestras caras de cansancio tras el primer día de 101 Sun Festival eran un poema. Por suerte, el Barceló y su cama gigante nos esperaba para coger fuerzas para el sábado, en el que teníamos actuaciones de mañana y tarde.

Y llegó el sábado. Tras un desayuno de esos que quitan el hipo y preguntar en recepción si habían encontrado una garganta extraviada, nos dirigimos a La Térmica, recinto en el que se celebraban los conciertos de mañana. Éramos pocos los valientes reunidos bajo un sol de justicia, pero el hecho de poder disfrutar de Jack Knife y, sobre todo, de Second nos hizo olvidarnos de esos detalles sin importancia. Esa mañana rodamos, nos teletransportamos y aprendimos que la distancia no es velocidad por tiempo, para que luego digan que en los festivales no se aprende nada.

101 Sun Festival en Málaga

Tras una siesta de esas que quitan el sentido y de volver a repetir el ritual del tobogán (moríos de envidia con este vídeo http://instagram.com/p/qW1grfDqzG), nos dirigimos de nuevo al Estadio de Atletismo: ¡La segunda tarde del 101 nos esperaba! Grises y We Are Standard empezaban a caldear a un público con ganas de mucha más música que Russian Red continuó, a pesar de algunos problemas con su ampli, que le obligaron a soltar la guitarra y a moverse por el escenario, echando mano de su sonrisa para conquistar a gran parte del público allí presente.

Russian Red en 101 Sun Festival

Tras este concierto, llegaba para mí una de las actuaciones del día: los madrileños Toundra. Nunca había tenido la oportunidad de verlos en concierto, y tenía muchas ganas de comprobar la energía de su directo. Debo decir que salí de allí con ganas de que el concierto hubiese durado muchísimo más. Si me estás leyendo y no conoces a Toundra, por favor, háztelo mirar.

Tras una pausa para cenar, y tras saltar con el rock psicodélico de los jovencísimos Temples (su disco Sun Structures no dejaré nunca de recomendarlo), llegaba el turno de Amaral en el escenario principal. Era la segunda actuación del grupo comandado por Eva y Juan que disfrutaba en menos de un mes, y disfruté como si me remontara a la primera vez que los escuché, cuando mis padres me compraron su tercer disco Estrella de Mar en 2002. Un público entregado (entre los que me incluyo) que coreó alguno de sus temas más famosos, como “Sin ti no soy nada”, “Moriría por vos”, “Hoy es el principio del final”. Si hay que dar un premio al grupo que logró una conexión mayor con el público, este fue, sin lugar a dudas, Amaral.

Tras la actuación de los zaragozanos, nos quedamos cogiendo sitio en primera fila para la actuación de Crystal Fighters. Es por ello que disfrutamos (porque disfrutar, lo hicimos) de Black Rebel Motorcycle Club  desde lejos, en un concierto al que podemos ponerle la etiqueta de “muy recomendable”. Tras el mismo, y para concluir nuestra noche, los californianos Crystal Fighters consiguieron que nos olvidásemos del cansancio y lo diésemos todo como si no hubiera un mañana. Con un arsenal de plumas, gorros imposibles y melodías contagiosas, perdimos las pocas fuerzas que nos quedaban bailando y saltando al ritmo de sus ritmos pegadizos (es por ello que no hay apenas fotos, ¡no éramos capaces de estarnos quietos!), con los que pusimos punto y final a nuestro sábado. Y ojo, que aún nos quedaba una mañana más, ¿seríamos capaces de sobrevivir?

101 Sun Festival

¡Y vaya que si lo fuimos! Desde aquí queremos preguntar a Barceló si sus camas tienen algo de milagrosas, porque nos dejaron como nuevas para seguir pasándolo bien y terminar de disfrutar del 101 Sun Festival como la ocasión merecía. Tras un desayuno en condiciones, nos dirigimos de nuevo a La Térmica, donde los sevillanos Full nos esperaban con los brazos abiertos. Su disco Mi primer atraco es un disco para ser escuchado en directo una y mil veces más. Temazos como “Quiénes somos realmente”, “Adiós” y “Distintos” nos hicieron saltar con ganas y, ya sí que sí, terminar de perder la poca voz que nos quedaba y poner punto y final a nuestro primer #FestivalIdeal.

Queremos dar las gracias al 101 Sun Festival por su buen hacer y su cartel, nos lo pasamos como niñas chicas. Y también queremos dar las gracias (faltaría más) a Trivago, Ticketea y Sixt, ya que sin ellos, no hubiésemos podido tener una experiencia tan completa del festival y no nos lo habríamos pasado tan genial. ¡Larga vida al #FestivalIdeal!

PD: Desde aquí hacemos un llamamiento a todos los malagueños: por favor, seguimos buscando nuestra garganta, aún no nos hemos recuperado del todo. Si alguien la ve, que se ponga en contacto con nosotras por Twitter, somos @ColectivoRaro. Gracias a todos, ha sido un placer :).

Escrito por: Marisa Contreras Jimenez

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.8/5 (4 votes cast)
101 Sun Festival en Málaga, un #festivalideal muy indie, 4.8 out of 5 based on 4 ratings