La aerografía es un oficio que podemos situar a medio camino entre la técnica y el arte. Detrás de él existen muchas horas de trabajo, inversión en equipos y clientes que buscan diferenciarse. No hablamos solamente de ilustradores con aerógrafos en las clásicas mesas de dibujo; lo hacemos también de talleres en los que se personalizan cascos, motos, coches, etc. Está presente en sectores que mezclan creatividad, negocio y precisión.
La aerografía y la razón por la que interesa a tantas empresas
Lo primero que debemos saber es que es una técnica de aplicación de pintura que usa un aerógrafo conectado a una fuente de aire a presión que proyecta una niebla bastante fina de color sobre la superficie.
Dicha pulverización hace posible conseguir degradados suaves, transiciones casi perfectas y detalles de lo más cuidados. La herramienta clave es el aerógrafo: es una especie de “pluma” que, en manos bien entrenadas, funciona como un pincel y spray al mismo tiempo.
El motivo por el que ha pasado a ser algo bastante interesante para las empresas es porque posibilita que se personalicen los productos y espacios con un acabado que no se puede lograr con sistemas más sencillos.
Lo cierto es que se puede aplicar desde a una tabla de surf a un casco de moto, un panel en la recepción de un hotel o en un escaparate, por ejemplo, ya que es posible contar una historia visual que puede diferenciar una marca de otra. Todo ello, en un mercado saturado de logos y plantillas digitales, marca la diferencia.
Ámbitos donde la aerografía es protagonista
Pese a que el aerógrafo nació ligado al arte gráfico y al campo de la ilustración, el paso del tiempo hizo que fuera entrando en sectores de lo más variado. Entre los más habituales podemos hablar de:
Automoción y motor
Personalización de coches, motos, cascos, bicicletas y vehículos comerciales. Se trabaja tanto sobre piezas pequeñas como sobre carrocerías completas.
Decoración comercial
Se puede ver, como también nos comentan desde Artespray en los murales de las tiendas, grafismos en paredes, techos o elementos de mobiliario, fondos de escaparate y detalles que van a reforzar la identidad de marca en el punto de venta.
Como explican desde Artespray, la pintura y los acabados decorativos también tienen un papel importante en los espacios comerciales. Pueden utilizarse para crear murales, grafismos en paredes y techos, personalizar elementos del mobiliario, diseñar fondos de escaparate o incorporar detalles visuales que ayuden a transmitir la personalidad del negocio. De este modo, la decoración no solo embellece el establecimiento, sino que refuerza su identidad de marca y hace que el punto de venta resulte más reconocible y coherente.
Producto industrial y consumo
Ediciones limitadas de cascos, instrumentos musicales, envases o gadgets, electrodomésticos, envases o gadgets que se ofrecen como series especiales para clientela premium.
Publicidad y eventos
Aparecen en paneles elementos de escenografías para ferias, estructuras temporales, presentaciones o stands. Con la aerografía consigue que se integren logotipos, mensajes y fondos de forma fluida.
Arte aplicado y regalos corporativos
Podemos hablar aquí de los cuadros personalizados, trofeos y piezas únicas que las empresas acostumbran a entregar como obsequio a los trabajadores, clientes o socios.
En esta clase de sectores, lo que hace la aerografía es añadir una capa de valor que logra convertir algo estándar en algo singular, sin que se pierda la funcionalidad.
¿Cómo se puede montar una empresa alrededor de la aerografía?
Además de la propia técnica, lo que ocurre con la aerografía es que, para multitud de profesionales, es un negocio.Se necesita organización, visión comercial y capacidad para comunicar lo que se ofrece.
Definición de servicios
Primero hay que saber qué es lo que se hará y lo que no. El estudio se puede centrar en:
- Solamente automoción
- Solo decoración comercial e interior
- Productos pequeños o medianas series para marcas
- Trabajos a medida, pieza a pieza.
Conforme más claro tengamos esta clase de enfoque, más sencillo podremos explicar a los clientes qué es lo que pueden esperar y menos energía perderemos en los encargos que de verdad no encajan.
Clientes y canales de entrada
Son bastante variados: los particulares que desean personalizar algo, talleres mecánicos que optan por subcontratar el servicio, tiendas que están a la búsqueda de escaparates especiales, agencias de publicidad o fabricantes que desean series limitadas.
Las vías de entrada son:
- Colaborar con otra serie de negocios
- Presencia online con portfolio claro, fotos de buena calidad y explicaciones sencillas del proceso
- Redes sociales enfocadas al puro trabajo visual
- Participar en eventos del sector
Pensemos que la aerografía como tal es bastante visual, por lo que se puede aprovechar todo esto de cara a mostrar procesos, antes y después, así como detalles de los trabajos, algo que se puede decir que es casi obligatorio.
Equipos, materiales y entorno de trabajo
Los negocios de aerografía precisan realizar inversiones en:
- Aerógrafos de diferentes boquillas y tipos, para detalles finos y superficies de mayor tamaño.
- Compresores fiables y silenciosos
- Cabinas de pintura o zonas que tengan una buena extracción de aire y filtros.
- Mascarillas, guantes y equipos de protección adecuados.
- Pinturas específicas dependiendo del soporte: acrílicas, poliuretano, esmaltes o pinturas al agua, dependiendo del caso.
El entorno debe estar pensado para poder trabajar con seguridad y de tal forma que los acabados sean consistentes. No consiste solamente en tener un aerógrafo; es necesario que haya un pequeño ecosistema técnico alrededor.
La importancia de la calidad y del proceso
Si se habla desde un punto de vista más empresarial, podemos hablar de que uno de los factores más críticos es la repetibilidad. Los clientes pueden llegar a aceptar que cada pieza en cuestión sea única, pero lo que esperan es que haya un nivel de calidad que sea constante. Por este motivo, los estudios de aerografía se acostumbran a desarrollar una serie de procesos bastante definidos.
- Preparación de la superficie (lijado, limpieza, imprimación).
- Diseño previo, bocetos, prueba de colores.
- Enmascarados y capas sucesivas de pintura.
- Secado, barnizado, pulido.
Todo este proceso se debe explicar al cliente en un lenguaje que sea fácil de entender, sin que haya tecnicismos innecesarios, de tal forma que entienda las razones por las que un trabajo lleva un tiempo y por qué tiene un precio determinado. La transparencia sobre cómo se trabaja es algo que llega a generar confianza y reduce malentendidos.
Precio, valor y percepción
Entre los retos que suelen producirse en esta clase de empresas está la explicación del valor del trabajo frente al precio. Hay que tener claro que la aerografía, por su misma naturaleza, lleva bastantes horas de dedicación y necesita materiales de calidad y soluciones a medida.
Aerografía y marca: contar historias con pintura
Las empresas que trabajan con aerografía no pintan solamente, también ayudan a contar historias. El diseño en la carrocería de un vehículo de empresa es capaz de reforzar un mensaje, puesto que un mural en la recepción de una oficina llega a transmitir los valores de la marca, una edición limitada de producto es capaz de convertirse en una pieza deseada.
Si se quiere que esto funcione, debemos recordar que es importante que el aerógrafo no trabaje en su mundo, desconectado del cliente, sino que se tendrá que implicar en:
- Comprender lo que desea comunicar la empresa
- Traducir conceptos en códigos visuales
- Proponer soluciones, no solamente ejecutar ideas ajenas
Innovación, mezcla de técnicas y futuro del sector
Pese a que lleva décadas de historia, la aerografía no se ha quedado quieta. Actualmente, podemos ver cómo convive con vinilos, impresión digital, rotulación y técnicas de arte urbano. Son muchos los estudios que han comprendido que la mejor forma de poder crecer es mezclar.
¿Cuáles son algunas líneas de evolución que se pueden dar?
- Combinar la aerografía con plantillas cortadas a láser de cara a que se integre con precisión geométrica y degradados manuales.
- Integración mediante impresión digital en los grandes formatos, en los que la aerografía lo que hace es rematar detalles o aportar profundidad.
- Utilización de pinturas especiales y efectos de barniz.
- Exploración de soportes nuevos: mobiliario de diseño, piezas de interiorismo y productos tecnológicos.
En el campo de la empresa, los que mejor se adaptan acostumbran a ser aquellos que aceptan que la aerografía es una pieza que está dentro de un conjunto más importante de servicios de personalización y diseño, y no un mundo aislado.
Gestión del tiempo, plazos y relación con el cliente
Al igual que pasa en una empresa de servicios, los estudios que se dedican a la aerografía que quieran funcionar bien precisan hacer una buena gestión de los tiempos y de las expectativas.
Los plazos de entrega, en especial cuando se trabaja en piezas que el cliente precisa utilizar, son muy sensibles.
Algunas buenas prácticas:
- Pacto desde el principio de fechas realistas, de tal manera que se deje margen para los imprevistos.
- Desglose del proyecto en fases y comunicar avances.
- Revisión con el cliente del diseño antes de comenzar a pintar, lo que hace que se eviten cambios importantes a mitad de trabajo.
- Hay que ser honesto cuando algo no sea viable a nivel técnico, pese a que el cliente lo tenga pensado.
Esta manera de trabajar ordenada lo que hace es encajar bastante bien en la cultura empresarial que hay ahora, que es aquella en la que los proveedores que aportan previsibilidad y comunicación están muy bien valorados.
Deseamos que ahora te haya quedado algo mucho más claro el papel que tiene la aerografía en el mundo de la empresa a nivel general.