El yoga no es un deporte

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No lo digo yo. Lo dicen quienes lo practican e imparten. Esto es así sencillamente porque se considera mucho más que una mera práctica deportiva. De hecho, se considera más una filosofía oriental o estilo de vida que una disciplina deportiva. El yoga consiste, para sus practicantes, en un estilo de vida que considera que la salud no es la ausencia de la enfermedad; es más bien la capacidad que tiene el cuerpo a la hora de sanarse cuando enferma y recuperar el equilibrio perdido.

Mediante la práctica del Hatha Yoga se trabaja en ese sentido, buscando el equilibrio del sistema físico, mental y emocional de la persona, hasta encontrar la armonía necesaria entre el pensamiento, el sentimiento y la actuación. Es decir, armonía y equilibrio entre mente, corazón y acción.

Para el yoga, el cuerpo es un templo, un lugar sagrado, puesto que es el vehículo de la vida en el que habita el alma de la persona. Desde ese punto se establece un compromiso basado en el autocuidado, el respeto, la valoración y la entrega. Los beneficios que reporta la práctica de yoga llegan cuando se realiza una práctica constante. La repetición refuerza los circuitos neuronales del cerebro, creando más conexiones y ampliando las posibilidades de respuesta que se necesitan en el día a día.

Todo el mundo puede hacer yoga; no es necesario ser flexible o fuerte. El propósito de la práctica de esta disciplina no es otro que encontrarse con uno mismo, tal y como se es, sin que el cuerpo tenga por qué hacer una u otra postura. Las posturas son el vehículo de encuentro en el que entrar y mantenerse para descubrir la propia naturaleza humana y respirar, aceptarse y sentir amor.

Cuando se está en Asana, colocando el cuerpo y creando espacios, tonificando y flexibilizando, lo que se hace es crear un impacto en la mente, puesto que cuerpo y mente están conectados.

La neurociencia lo confirma

Desde hace tres milenios, muchos yoguis aseguran que esta disciplina tiene un impacto positivo en el cerebro. Ahora la neurociencia lo confirma con sus investigaciones en las que ha obtenido evidencias de este hecho. Se ha observado en ellos que las personas que hacen yoga tienen mayor materia gris en zonas como el hipocampo, lo que supone mejora en la memoria, la atención y la gestión de la conducta. En Yoga te transforma dedicadas a los retiros de yoga y meditación, observan en cada encuentro con los asistentes cómo las personas que practican yoga avanzan y mejoran su propia consciencia.

Avanzar en la práctica del yoga no quiere decir que se hagan posturas de mayor dificultad; implica mejorar la consciencia y presencia de la misma, con independencia de la dificultad que presente la postura o asana. A medida que se avanza, se van abriendo ante los practicantes de yoga la posibilidad de escuchar al cuerpo, observar la mente y conectar con el propósito vital de cada uno, siempre desde la amabilidad y el respeto con uno mismo.

El yoga es, por lo tanto, una invitación a ser conscientes de nuestra respiración, al menos durante la hora en que se practica. La respiración es ese eslabón que une la mente y el cuerpo, mediante la cual se puede regular la energía vital, influir en el sistema nervioso y en el estado emocional. La respiración es uno de nuestros sistemas autónomos, aunque podemos actuar sobre el mismo.

Al mismo tiempo, el yoga nos enseña a trabajar sin apego al resultado, como sucede con el deporte, siendo uno de los aspectos más complicados, ya que el estilo de vida nos lleva a dirigir las acciones y pensamientos al resultado que se obtiene al llevarlos a cabo. En cambio, para el yoga se trata de disfrutar del proceso, actuar en consonancia y armonía con independencia del resultado que se pueda obtener. Lo que sugiere un permiso para sentir y reconectar con el cuerpo y la energía vital. Un permiso para ser uno mismo sin poner un freno a lo que reporta placer o incomodidad.

Habitar en la tristeza, el miedo o la ira forma parte de la experiencia humana, por lo que hay que liberarse de las corazas y bloqueos que construimos a lo largo de la vida para ocuparnos del necesario bienestar. Eso es, en definitiva, lo que hace el yoga. Un camino de autoconocimiento, un espacio para expresar el ser auténtico y la consciencia, abrir capas y redescubrirse para poder mirarse y verse mejor. El yoga no es un deporte, es un camino de libertad y plenitud para quienes lo practican. Camino que te lleva a tu interior, un mundo infinito que vale la pena explorar y conocer.

Beneficios de ejercitar el cuerpo y la mente sin hacer deporte

El yoga es una disciplina ancestral. Diseñada para que cuerpo, mente y alma se conecten entre sí. La propia palabra significa unión, por lo que se trata, sencillamente, de unir el cuerpo y la mente con objeto de alcanzar la iluminación y encontrarse con uno mismo.

Existen varios tipos de yoga, siendo el más común en el mundo occidental el hatha yoga, una variedad en la que la conexión mental, corporal y espiritual se alcanza realizando ciertas posturas, las citadas, asanas, unidas con algunas técnicas de respiración.

Poco importa si el yoga es una rutina principal o el complemento de una rutina deportiva, puesto que los beneficios que reporta a nivel físico y mental benefician tanto si se practica un deporte como si no.

El aumento de la flexibilidad es uno de los aspectos físicos que más se notan cuando se practica yoga. Al tonificar y fortalecer los músculos, también se aprecia aumento de la fuerza y, puesto que muchas posturas requieren sostenerse sobre una sola pierna, el equilibrio también mejora de forma notable. Sin dejar a un lado la mejora de la salud mental que proporciona convertirse en un yogui.

Habrá quien se pregunte si con el yoga se puede ganar masa muscular. No se trata de un deporte como tal, según aquellos que lo conocen y practican, aunque puede incluirse en una rutina de fuerza y ganar masa muscular. Evidentemente, no se gana la misma que cuando se realizan deportes en los que se levanta peso, pero se tonifican los músculos y se puede ganar masa muscular, ya que se realizan contracciones de tipo excéntrico, se entrenan los músculos y se hacen ejercicios con el peso corporal, además de aumentar la resistencia muscular.

Son varias las posturas de yoga con las que se puede ganar masa muscular, siendo de gran utilidad para hacer músculo. Para sacar el provecho necesario, hay que realizarlas como parte de una rutina mayor y no hacerlas por separado. Las posturas más idóneas son, para las piernas, la postura del guerrero; para los brazos, el perro boca abajo; para los abdominales, la plancha.

Aparte de ganar fuerza y flexibilidad, está ampliamente demostrado que la práctica de yoga conlleva una serie de beneficios tanto a nivel físico como mental. Algunos de ellos son los que siguen a continuación:

  • Solucionar problemas de salud mental, ya que al realizar yoga de forma regular puede ayudar a que disminuya la depresión, aumentando los niveles de serotonina y reduciendo el estrés y la ansiedad.
  • Mejora de la salud cardiovascular, ya que aumenta el flujo sanguíneo y ayuda a que disminuya el riesgo de que se produzca un infarto o ictus.
  • Mitigar el dolor crónico, puesto que se mueven las articulaciones en toda su amplitud de movimiento y nutrientes, sangre y oxígeno se desplazan a los músculos y articulaciones de todo el cuerpo, mitigando el dolor.
  • Potenciar y mejorar la calidad del sueño. La práctica de yoga se relaciona con la mejora del sueño al aumentar la consciencia y calmar el ánimo de quien lo practica.

Para finalizar, queremos hablar de los beneficios añadidos que el yoga puede aportar a la práctica de un deporte, aunque no se trate de la rutina principal. Con un par de sesiones de diez minutos a la semana, el yoga puede hacer que se mejore la flexibilidad cuando se practica running o se entrena en el gimnasio. Así mismo, proporciona mayor equilibrio y propiocepción, de gran utilidad cuando se juega al fútbol o al golf. Se gana coordinación, ya que para practicar yoga hay que estar consciente del cuerpo y su movimiento, por lo que la coordinación mejora, siendo muy beneficiosa cuando se practican deportes en grupo como el baloncesto. Sin olvidar la importante gestión del estrés que permite hacer, gracias a las técnicas de respiración profunda que proporciona la práctica de yoga. Esto ayuda a la recuperación y permite afrontar una competición con mayor tranquilidad, con independencia del deporte que se practique.

En resumidas cuentas, el yoga no es un deporte; va más allá de la práctica deportiva, conectando cuerpo, mente y espíritu. Por lo que proporciona a quienes lo practican una serie de beneficios a nivel físico y mental que son una excelente ayuda a la hora de realizar algún tipo de deporte. Introducir el yoga en tu vida permite obtener resultados y efectos de lo más positivo en un breve periodo de tiempo.

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