Estos son los 5 tratamientos más demandados en las clínicas dentales.

Blanqueamiento con Led
ISOTIPO-SIXTBLOG

Restauración dental, estética y ortodoncia de última generación son las intervenciones que más solicitamos los usuarios cuando acudimos a una clínica dental. Consultamos las revistas de cabecera en el sector y hablamos con los profesionales para conocer cuáles son los tratamientos que más demandan sus clientes.

En la revista Top Doctors, el doctor Dimitri Naumov, un odontólogo de fama internacional y director médico de una popular corporación de salud dental, habla de los tratamientos dentales más solicitados actualmente. Su información nos ha servido de base para elaborar este artículo.

Nos llama la atención cómo los pacientes están más informados de la salud dental de lo que pensábamos y cómo apuestan por los tratamientos más avanzados tecnológicamente y por las innovaciones.

Estos son los tratamientos de los que habla Dimitri Naumov y que se corresponden en gran medida con los más solicitados en las clínicas dentales de toda España.

Implantes dentales. 

Recuperar las piezas dentales perdidas es un asunto que preocupa a los pacientes tanto por razones estéticas como de salud. El nivel de desarrollo que ha alcanzado la implantología en los últimos tiempos ha disparado los índices de éxito de este tratamiento. Hoy se pueden colocar implantes a personas a las que hubiera sido difícil que les funcionaran hace unas décadas.

Los odontólogos de la Clínica Dental Smile Line, una clínica dental de Villaverde (Madrid), con más de 10 años de experiencia y que apuesta por las técnicas más innovadoras, cuentan que la colocación de implantes comienza por una planificación meticulosa, apoyada en diagnósticos y estudios precisos que trabajan para que el tratamiento sea un éxito desde el principio.

El implante es una pequeña estructura que se fija quirúrgicamente en el hueso de la mandíbula o del maxilar y que funciona como soporte para recuperar posteriormente el diente mediante una corona o diente artificial.

El objetivo principal es conseguir que el implante permanezca estable dentro del hueso y pueda soportar las fuerzas que se generan al hablar, morder y masticar. Para conseguirlo, después de su colocación comienza una fase de cicatrización en la que el organismo va formando tejido óseo alrededor de su superficie. Este proceso recibe el nombre de osteointegración y suele durar entre 2 y 4 meses. El implante debe quedar bien integrado antes de colocar la corona.

Durante este periodo, el paciente debe seguir las indicaciones del odontólogo y acudir a las revisiones previstas. El tiempo necesario para completar la integración no es idéntico en todos los casos, ya que influyen factores como el estado del hueso, la ubicación del implante y las características particulares de cada persona.

Los últimos adelantos tecnológicos han permitido reducir considerablemente los tiempos de espera en determinados pacientes. Un ejemplo son los implantes de carga inmediata, que permiten colocar una prótesis provisional durante la misma intervención o en un plazo muy corto después de insertar el implante. Esta restauración se prepara de forma que las fuerzas de la masticación no recaigan directamente sobre el implante durante su integración, sino que se reparten entre las encías y las piezas dentales adyacentes. Por lo que el implante queda protegido.

La prótesis provisional se sustituye por una definitiva cuando la osteointegración ha finalizado. De esta manera, el paciente puede recuperar antes la estética y parte de la función de su dentadura.

Ortodoncia invisible.

La ortodoncia invisible es uno de los tratamientos innovadores que más expectación han creado en los últimos años. Personas que eran reacias a someterse a un tratamiento de ortodoncia, por lo incómodo de los aparatos de brackets y por su efecto estético, han caído rendidas a esta técnica.

La Revista Médica indica que la ortodoncia invisible es un tratamiento destinado a corregir la posición de los dientes y mejorar la alineación de la dentadura mediante férulas traslúcidas que apenas se perciben cuando se llevan puestas. Por este motivo, se ha convertido en una alternativa estética a los brackets metálicos convencionales, especialmente entre pacientes que buscan corregir su dentadura sin alterar demasiado su apariencia durante el tratamiento.

Los alineadores transparentes son actualmente uno de los sistemas más utilizados dentro de la ortodoncia. Se fabrican a medida con materiales termoplásticos y se adaptan a la forma de los dientes. El tratamiento se basa en utilizar una serie de férulas, cada una ligeramente diferente de la anterior, para ejercer una presión controlada que va desplazando progresivamente las piezas hasta alcanzar la posición prevista.

Para diseñar el tratamiento, normalmente se realiza un escáner digital de la boca. Esta tecnología permite obtener una reproducción tridimensional de la dentadura y planificar los movimientos dentales antes de fabricar los alineadores. El paciente recibe después las diferentes férulas que deberá utilizar, siguiendo un orden marcado por el ortodoncista.

A medida que avanza el tratamiento, los alineadores se van sustituyendo por otros nuevos, habitualmente cada una o dos semanas. Las revisiones permiten comprobar que los dientes están respondiendo como estaba previsto y realizar modificaciones si fueran necesarias.

Otra característica destacada es que pueden quitar y poner. Esto facilita comer con normalidad y mantener una adecuada higiene dental, aunque para conseguir los resultados previstos es necesario llevarlas durante la mayor parte del día, generalmente unas 22 horas.

La duración del tratamiento depende de la complejidad de cada caso, pero suele situarse aproximadamente entre nueve y dieciocho meses. Aunque algunos tratamientos pueden requerir más tiempo que los brackets tradicionales, ofrecen una solución estética, cómoda y prácticamente imperceptible durante el proceso.

Ortodoncia estética.

La ortodoncia estética es la que se realiza con brackets especiales, que suelen notarse menos que los brackets metálicos, como los brackets de zafiro, que tienen un color similar al diente, o los brackets transparentes, fabricados con un material termoplástico resistente.

La revista Salud a Diario explica que el funcionamiento de estos brackets es exactamente igual que el de los aparatos de brackets tradicionales, pero su efecto estético es distinto.

La ortodoncia estética busca corregir la posición de los dientes y mejorar la mordida utilizando aparatos que resultan menos visibles que los brackets metálicos tradicionales. Dentro de esta modalidad destacan los brackets de zafiro y los brackets transparentes, dos alternativas pensadas para quienes desean realizar un tratamiento de ortodoncia sin que los aparatos se noten demasiado en su sonrisa.

Los brackets de zafiro están fabricados con un material cerámico transparente y de gran resistencia. Al ser prácticamente incoloros, se integran visualmente con los dientes y mantienen su aspecto durante buena parte del tratamiento. Los brackets transparentes, generalmente elaborados con materiales reforzados, ofrecen igualmente una apariencia discreta y permiten aplicar las fuerzas necesarias para desplazar las piezas dentales de forma progresiva.

Una de las principales ventajas de la ortodoncia estética es que no renuncia a los objetivos clínicos de la ortodoncia convencional. Puede emplearse para tratar dientes apiñados, espacios entre piezas, alteraciones de la mordida y otros problemas de alineación. Al mismo tiempo, reduce el impacto visual que muchas personas asocian a los aparatos metálicos.

Aunque están inspirados en las reglas generales de la ortodoncia, para estos tratamientos más novedosos se emplean materiales hipoalergénicos y tecnología 3D para planificar el desplazamiento de cada pieza dental, de manera que el montaje es más llevadero y provoca menos molestias que los aparatos de brackets tradicionales.

Blanqueamiento dental.

El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos estrella de las clínicas dentales. Es una de las intervenciones más solicitadas por los pacientes, tal y como señala la revista Gaceta Dental. En especial, el blanqueamiento con LED.

El blanqueamiento dental con luz LED es una de las técnicas que permite conseguir un cambio de tonalidad en los dientes en un periodo relativamente corto. El tratamiento se realiza en la clínica y comienza con una revisión para comprobar que dientes y encías se encuentran en condiciones adecuadas. Después se protegen las encías y se aplica sobre los dientes un gel blanqueador. La lámpara LED se utiliza para activar o potenciar la acción del gel, que actúa sobre determinados pigmentos responsables de la coloración dental.

Sin embargo, no todos los pacientes responden de la misma manera. Algunas personas presentan mayor sensibilidad o tienen un esmalte y unas encías que aconsejan evitar tratamientos tan intensos. En estos casos, el odontólogo puede plantear el blanqueamiento mediante férula como una alternativa más progresiva. La técnica consiste en fabricar una férula transparente adaptada a la dentadura del paciente, normalmente mediante un escaneado digital. En ella se coloca una cantidad determinada de gel y se utiliza durante el tiempo establecido por el profesional, generalmente toda la noche.

La principal diferencia es el ritmo del tratamiento. Con la férula, el producto actúa de manera gradual y permite controlar mejor la evolución, mientras que el procedimiento en clínica busca obtener resultados más rápidos. También hay que señalar que el blanqueamiento con férula, al actuar poco a poco, se puede ajustar para que dañe menos el esmalte dental.

En cualquier caso, no se trata simplemente de elegir entre un método rápido y otro lento. El tipo de manchas, el estado del esmalte y la salud de las encías determinan en gran medida el procedimiento más apropiado.

Carillas dentales.

Este tratamiento se utiliza tanto con objetivos estéticos como restauradores. Las carillas dentales permiten modificar determinados aspectos de la sonrisa sin tener que recurrir a tratamientos más complejos. Son finas láminas que se fijan sobre la superficie externa de los dientes y sirven para disimular alteraciones como manchas difíciles de eliminar, pequeñas roturas, desgaste, diferencias de tamaño o ligeras irregularidades. Su finalidad es estética, aunque para obtener un buen resultado también es necesario que la boca se encuentre sana.

A la hora de elegirlas, existen dos alternativas principales: porcelana y composite. Las primeras destacan por su aspecto natural, ya que reproducen con bastante precisión la luminosidad, transparencia y textura de un diente. Además, presentan una buena resistencia frente a la pigmentación y suelen ofrecer una mayor duración. Estas carillas se encargan a medida a un laboratorio protésico dental.

El composite se coloca de otra manera. El material se aplica directamente sobre el diente y el odontólogo lo va modelando hasta conseguir la forma y tonalidad deseadas. Es una técnica generalmente más económica y permite realizar modificaciones o reparaciones con relativa facilidad. Como contrapartida, puede perder brillo y adquirir coloraciones con mayor facilidad que la porcelana, por lo que requiere más mantenimiento.

La colocación de carillas de porcelana implica varias fases. Primero se estudia la dentadura y se diseña el resultado previsto. Después puede ser necesario retirar una pequeña cantidad de esmalte con un torno, para no engrosar el diente. Se toman registros de la dentadura y el laboratorio fabrica las piezas individualmente. Antes de fijarlas, se comprueba su adaptación. Cuando se cementan definitivamente, el tratamiento no puede considerarse revertido. Una carilla de porcelana solo puede sustituirse por otra carilla.

Publicaciones recientes

Vacaciones y sus puntos legales

Pregunté en mi trabajo algo tan básico como cuándo me tocaban las vacaciones, cómo se organizaban y si había alguna forma de saberlo con tiempo.

Comparte

ISOTIPO-SIXTBLOG
Resumen de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para que podamos brindarle la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en su navegador y realiza funciones como reconocerlo cuando regresa a nuestro sitio web y ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones del sitio web le resultan más interesantes y útiles.