El acceso a la vivienda es uno de los problemas que más preocupan a la población en la actualidad. Su efecto en las grandes ciudades, como Madrid, es dramático. Comprar o alquilar un piso en Madrid está al alcance de cada vez menos gente. Esto está haciendo que personas que trabajan o estudian en Madrid se trasladen a vivir fuera de la comunidad para acceder a una vivienda y costear un nivel de vida que puedan mantener. Segovia, por la cercanía a la capital, es uno de los destinos preferentes.
En Madrid, a día de hoy, se siguen vendiendo pisos. La página web Brainsr News señala que en la ciudad se realizan más de 42.500 operaciones de compraventa al año. Eso sí, van dirigidos a un perfil de comprador con un nivel adquisitivo medio-alto. Según este portal informativo, el mercado inmobiliario madrileño está orientado a personas físicas de nacionalidad española con una edad de entre 31 y 50 años. A nivel de todo Madrid, solo un 14% de los compradores son extranjeros.
En los distritos más céntricos de la capital: Barrio de Salamanca, Retiro, Chamberí, Zona Centro (Sol, Plaza Mayor, Tribunal): se aprecian algunos datos curiosos. Casi un 20% de los compradores son extranjeros y un 30% son personas jurídicas, empresas.
En el barrio de Salamanca, del 19% de compradores extranjeros, un 15% son italianos, un 10% mexicanos y un 9% estadounidenses. El 34% de los compradores tienen más de 50 años.
En otro barrio, completamente diferente, Carabanchel, un distrito obrero, del 14% de compradores extranjeros, un 25% son chinos. En este barrio encontramos otras nacionalidades en cuanto a los nuevos propietarios, como rumanos y portugueses. Casi un 10% de los compradores tienen menos de 31 años.
Aunque apreciamos diferencias entre un barrio y otro, lo cierto es que para la gente que ha crecido y vivido en Madrid, vivir en su ciudad se les hace cuesta arriba. Por lo que, aunque trabajen allí, tienen que desplazar su residencia fuera.
Lo que cuesta vivir en Madrid.
Según Tinsa, el precio medio de la vivienda en Madrid es de 4.690 € el metro cuadrado. Esto significa que un piso familiar de 90 metros cuadrados se vende por más de 422.000 €. Como es lógico, los precios varían de un distrito a otro. En el barrio de Salamanca, que es el más caro, el precio del metro cuadrado está en casi 8.000 €; mientras que en Villaverde lo encontramos por 2.700 €. En cualquier caso, son precios difíciles de asumir para una familia trabajadora.
El coste de los alquileres tampoco es barato. Según datos publicados por Bankinter, el alquiler de un piso completo en Madrid se mueve en una horquilla de entre 1.000 y 1.700 € al mes. El precio del metro cuadrado en alquiler está entre los 13 y los 17 € mensuales. Encontramos menos diferencia entre los barrios en cuanto al precio de los alquileres que respecto al precio de venta.
El coste de la vivienda para una familia o pareja en Madrid supera el 40% de los ingresos conjuntos. Pero no es el único gasto que tienen. El periódico financiero Financial Food subraya que la cesta de la compra en Madrid capital se ha encarecido un 66% en los últimos 10 años. Esto significa que una persona se gasta en comer unos 300 € al mes en Madrid. Un 10% más que la media española.
Tal y como se está poniendo la vida, vivir en Madrid resulta realmente costoso.
La carestía de la vivienda se extiende como una balsa de aceite.
Cuando el habitante de una gran urbe no puede vivir en su ciudad porque sale muy caro, la tendencia natural es buscar vivienda en las localidades limítrofes. La búsqueda se va extendiendo en círculos concéntricos hasta que encuentra un lugar que puede costear. Sin embargo, en el cinturón de Madrid, como sucede con las áreas metropolitanas de otras grandes ciudades españolas, como Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, los precios de la vivienda, tanto en venta como en alquiler, se van asimilando al de la metrópoli.
Los precios medios de la vivienda en la Comunidad de Madrid han subido un 16% en los últimos años. Si el precio del metro cuadrado en Madrid capital está en 4.690 €; el precio medio en toda la provincia se sitúa en 3.659 €.
Si nos ponemos a buscar en Madrid Sur, en pueblos obreros como Leganés, el precio del metro cuadrado está en 2.731 €. Un piso familiar de 90 metros cuadrados sale por 245.790 €. En Getafe, el precio es de 2.984 € el metro cuadrado. Un piso familiar se vende por 268.560. En ciudades más pequeñas y un poco más alejadas como Torrejón de Ardoz, el precio de la vivienda es aún superior. Los pisos se están vendiendo por 3.216 € el metro cuadrado. Un piso sale por unos 289.440 €. Y en San Sebastián de los Reyes por más de 332.000.
Estamos hablando de precios inasumibles para la gran mayoría de la población. De pagar una hipoteca en Madrid, con los precios de hoy en día, a hacerlo en una ciudad del sur o este de la comunidad, puede haber un ahorro en la cuota mensual de unos 100 o 200 €. Algo menos de lo que la familia se gasta en transporte para ir a trabajar o estudiar a la capital.
Guadalajara, el primer experimento de deslocalización.
A finales del siglo pasado y principios del actual, Guadalajara se convirtió en un destino elegido por aquellos madrileños que querían ahorrar algo de dinero en la vivienda y ganar con eso un poco de holgura en la economía familiar.
Entre el año 2000 y el 2010, según datos oficiales del Ayuntamiento de Guadalajara, la ciudad pasó de los 64.000 habitantes a casi 85.000. Un crecimiento del 37,5%. Hoy tiene una población de más de 94.000 habitantes. De ser una de las capitales de provincias menos pobladas de Castilla-La Mancha en los años 80, ha pasado a ser una de las ciudades más grandes.
Se crea en los años 90 un pasillo Madrid – Alcalá de Henares – Azuqueca – Guadalajara que sirve de válvula de escape para aquellos madrileños con un nivel adquisitivo medio que aspiraban a ganar en calidad de vida. Son los años de la burbuja inmobiliaria. Cuando se construían y vendían pisos en grandes cantidades. Cuando los bancos otorgaban hipotecas sin restricciones. En este periodo, como señala Tinsa, el precio de la vivienda en Guadalajara llegó a aumentar 32% en el 2004.
Como sucede en toda España, en el 2008, la venta de pisos en Guadalajara cayó en picado. Hay que esperar al 2023 para que se empiece a reflotar. Pero desde luego, con una oferta inmobiliaria y un dinamismo bastante inferior al que tenía antes de la crisis.
Guadalajara es el primer experimento de construir una ciudad dormitorio, capital de provincia, que auxiliará a Madrid capital. Una ciudad que ofrecía una calidad y cantidad de servicios públicos que hacía que se notara menos el traslado de residencia.
Hoy, aunque el precio medio del metro cuadrado está por debajo de la Comunidad de Madrid, los madrileños prefieren emigrar a Toledo, Talavera de la Reina o Segovia.
Segovia, sinónimo de calidad de vida.
Vivir en Segovia y trabajar en Madrid es la opción utilizada por mucha gente. Los precios de la vivienda en Segovia capital están a la mitad que en Madrid, y en alquiler puedes encontrar viviendas que se arriendan entre los 600 y los 800 € al mes. Pero es más, según Idealista News, Segovia ofrece una buena calidad de vida.
Su ubicación privilegiada, cercana a la montaña, ofrece buena accesibilidad a los espacios naturales. Los habitantes de la capital castellana tienen fácil salir al monte, dar un paseo por la naturaleza o practicar deportes de montaña, como senderismo o mountain bike.
Segovia tiene unos índices de contaminación bastante bajos y la cesta de la compra sale más económica y es de más alta calidad que la que puedes hacer en Madrid. Entre otras cosas, porque potencia el producto de proximidad. Especialmente en alimentación, donde tienes una gran variedad de carnes, frutas y verduras producidas en la provincia.
La capital segoviana posee una intensa vida cultural, con ofertas de ocio, especialmente en gastronomía y restauración, orientada a los turistas, puesto que Segovia es un destino de turismo interior, pero perfectamente accesible para los residentes.
A la hora de trasladarse a Segovia, los segovianos recomiendan apoyarse en agencias inmobiliarias locales. Santi, un conocido que tengo que se mudó de la zona de Embajadores de Madrid al barrio del Carmen en Segovia, encontró piso con Segohouse, una inmobiliaria ubicada en la calle Independencia de Segovia, con una amplia cartera de inmuebles en la ciudad, y que presta todo tipo de servicios inmobiliarios. Desde asesoría legal hasta estudios financieros. A él se la recomendó otro madrileño que se había trasladado a Segovia antes que él.
Las inmobiliarias locales tienen un conocimiento de la realidad concreta de la ciudad que allana bastante el camino a los recién llegados.
A tan solo una hora de Madrid.
Una de las ventajas que presenta Segovia es la estupenda conectividad que tiene con la capital. Con coche, en apenas una hora te plantas en el centro de Madrid. Esto se debe a que está conectada directamente por medio de la autovía A-6 y la autopista AP-61. Esta última, con peaje.
En algunas ciudades nos puede tirar un poco para atrás gastar una hora en transporte todos los días para ir al trabajo, pero en Madrid está a la orden del día. A los madrileños, incluso a los que viven en la capital, no les resulta extraño invertir una hora diaria en transporte público para ir a su lugar de estudio o de trabajo. Casi tardas lo mismo en ir de Torrejón de Ardoz, San Sebastián de los Reyes o Alcalá de Henares en autobús interurbano o en cercanías que trasladarte en coche de Segovia a Madrid. Cuando vivía en Madrid, para ir del barrio de Aluche, donde tenía mi piso, hasta llegar a IFEMA, donde trabajaba, tardaba una hora exacta con tres trasbordos.
Segovia está conectada con la estación madrileña de Atocha por medio del AVE. En un recorrido que tarda entre 25 y 30 minutos. Con una frecuencia de media hora en los horarios punta, como indica la web oficial de Renfe. Si eliges esta alternativa de transporte para moverte entre Madrid y Segovia, debes saber que existen abonos mensuales que abaratan bastante el coste.
También hay un autobús interurbano que conecta Segovia con el intercambiador de Moncloa en Madrid, que tarda en hacer el recorrido una hora y media y que tiene un precio de solo 8 € ida y vuelta, según el blog Un asturiano por el mundo.
Por el precio de la vivienda, la mejora en la calidad de vida y la conectividad del transporte, Segovia es un lugar perfecto para vivir allí, trabajando en Madrid.
Transformar un inconveniente en una ventaja.
Trasladar la residencia de Madrid a Segovia, sin tener que cambiar de trabajo, es una estupenda idea. Muchos madrileños lo están haciendo. Es transformar una dificultad, lo complicado que está el acceso a la vivienda en la capital, en una ventaja con la que vamos a salir ganando.
Pasamos de vivir en una mole como es Madrid a hacerlo en una pequeña capital de provincias, mucho más tranquila y con todo tipo de servicios para hacernos la vida agradable: Hospital, centros sanitarios, colegios para nuestros hijos, espacios verdes, áreas comerciales y alternativas de ocio y cultura.
Como vemos, el tiempo que gastamos en transporte no dista mucho del que invertiríamos si viviéramos en Madrid o en una ciudad aledaña. En cambio, la calma que encontraremos al llegar a casa va a ser notable.
Cuando hacemos un cambio de estos, es importante hacer cuentas. Calcular cuánto nos vamos a ahorrar en vivienda y compararlo con cuánto nos vamos a gastar de más en transporte y otros gastos. En el caso de Segovia, con el precio de la vivienda a la mitad que el de Madrid capital, salen las cuentas.